Londaibere

Taller de Dibujo Principiantes - Práctica 15

Descripción
Perspectiva con un punto de fuga. Paisaje.
Exterior con cambios en el declive del terreno o con varios horizontes.

Ejercicio 1.

Se trata de imaginar un paisaje, estamos parados en medio de un camino que sigue recto frente a nosotros hasta el infinito o punto de fuga.
Se aplica el criterio del ejercicio anterior. Las líneas horizontales o verticales no notan cambios de dirección mientras que las que entran en el espacio sí.
Los laterales del camino, la línea de inserción de árboles al costado o postes y la de sus alturas relativas sí experimentan cambios.

Como variación en este ejercicio vamos a hacer el procedimiento tres veces.
Partimos de un camino de llanura que va hasta el infinito sin cambios en el relieve del terreno: Esquema A

En un segundo paso modificaremos el esquema como si hubiera una bajada del camino que hiciera que este se dejara de ver y los postes o árboles del costado fueran descendiendo hasta desaparecer: Esquema B

En una tercera modificación pensaremos que el camino en descenso vuelve a subir, lejano como en una sierra hacia un horizonte alto: Esquema C

Primer esquema: A

Determinamos al pie de la hoja una dimensión que corresponderá al ancho del camino. En el centro de la hoja estará nuestro punto de vista (A)
Determinamos con línea punteada un horizonte en la mitad superior de la hoja apaisada y marcamos el punto de fuga central (A).
Proyectamos los puntos que corresponden al ancho del camino hacia el punto de fuga, es decir dibujamos el camino en perspectiva.
Para ubicar al costado del camino una hilera de árboles determinamos la distancia en el lateral con respecto al costado del camino y una altura posible.
Esto nos determinará una línea vertical, el extremo inferior corresponde al punto de inserción del árbol, el superior a su altura.
Si proyectamos con línea punteada estos puntos hasta el punto de fuga tendremos la dimensión que tendrían los árboles a medida que se alejan de nosotros.
La distancia entre cada uno se va acortando, a los efectos expresivos no es necesario un cálculo preciso para esta distancia más que se nos presenten convincentes a la mirada. Si hubiera edificaciones paralelas al camino haríamos el mismo procedimiento para càlculo de alturas relativas.
Tendremos entonces el esquema A correspondiente al camino de llanura.

Esquema B:
La modificación B al esquema anterior consiste en pensar que el camino en un momento de su recorrido cambia hacia una profunda bajada.

Nos trasladamos imaginariamente a ese punto que llamaremos punto de vista B, hacemos un corte horizontal del camino.
La altura de nuestra mirada que define el horizonte cambia hacia abajo por lo tanto marcamos con línea punteada un nuevo horizonte que llamaremos B por debajo de la horizontal del punto de vista B.
Repetimos desde este nuevo punto de vista la proyección de las líneas de laterales del camino, de inserción de los árboles y de altura de los árboles desde el punto en que llegan a la horizontal del punto de vista B hacia el punto de fuga B.
Gran parte de esta esquema B no corresponde a elementos visibles ya que quedan en la bajada, sólo veremos la parte de los árboles que sobresalen y van bajando acompañando el relato del camino en descenso.
La dimensión del ancho del camino aunque no lo veamos nos servirá en el esquema C.

Esquema C: La modificación C nos cuenta que este camino en bajada en algún momento se encuentra con una subida abrupta en el terreno, por ejemplo empieza a trepar una sierra a lo lejos.

Entonces en algún lugar del recorrido del esquema B es decir del camino en bajada lo interrumpimos con otro corte horizontal y determinamos el punto de vista C.
Dijimos que ahora el camino subiría abruptamente entonces determinamos un horizonte C más alto aún que el A. Determinamos el punto de fuga central C.
Como hicimos en los casos anteriores tomamos los puntos de llegada de la línea de laterales del camino a la horizontal del punto de vista C y las proyectamos al punto de fuga C.
Como estamos imaginariamente a gran distancia no es relevante el cálculo de las líneas correspondientes a árboles ya que sólo se percibirán como una sombra al costado del camino.
El razonamiento aplicado a los árboles puede ser igualmente usado para determinar postes, alambrados, etc. que vayan paralelos al camino.

Para sombrear o usar línea de intensidad apropiada consideraremos los tramos de cada esquema como unidades con lógicas independientes de acuerdo a la distancia con respecto al observador. Por lo tanto los elementos del esquema A serán los que más contraste presenten, siguiéndoles los del B y finalmente con escaso contraste el C.
Dentro de cada tramo también tendremos en cuenta el desarrollo en profundidad. Es decir la misma lógica de contrastes se vuelve a presentar dentro de cada esquema siendo más contrastados los elementos de la primera parte del tramo y menos los del final del tramo.

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